jueves, 22 de septiembre de 2011

Hola de nuevo.


Otra vez, ya a llegado el instituto de nuevo, este verano se me a echo corto y a la vez muy largo. De nuevo con el estrés, el invierno en clase, las risas con los amigos, las gracias y tonterías, las conexiones al wifi mientras el profe nos explica, comer chicle sin que te pillen, pasarle comida a los amigos cuando el profe se da la vuelta, tirarnos bolitas de papel chupadas atraves de el contorno de un bolígrafo y tizas, esconder los borradores en las papeleras y sacarnos tropecientas fotos y hacer videos en mitad de clase, haciendo el imbécil, pero también, los exámenes, pedir apuntes, copiar ejercicios cinco minutos antes de que el profe llegue a clase, salir a correr por los pasillos, y decir: ¿profe me dejas ir al baño? para darte una escapada y dejar la clase a un lado, conocer gente nueva y tal vez surja algo con alguien nuevo. Hacer que corremos en clase de educación física y en cuanto el profe se gira ponerte a caminar, ponerte los cascos en mitad de clase o escribir en las portadas del cuaderno, en las hojas de el libro y pasarte notitas, aunque muchas de ellas quitadas por el profesor, nuevos partes por nuevas estupideces y tú: Profe pero porque? Si yo no  e echo nada ¬¬ . Encontrarse objetos tirados en el suelo y quedártelos y bueno el instituto, aprendizaje de cosas de la vida y al mismo tiempo de cosas que tenemos que saber. Nos creamos día a día en un lugar llamado instituto que son cuatro paredes con muchos pasillos y varias clases, ahí es donde nos enseñan golpes de la vida y aunque parezca una tontería, marca la parte de tu infancia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario