miércoles, 19 de septiembre de 2012
Yo avanzo, yo me caigo, yo me levanto.
Esta es mi vida, quien eres tú para meterte en ella. ¿Que se
piensa el mundo? Aquí, nadie me controla, nadie me vigila, nadie me tiene que
ordenar, es mi vida, mis normas, mis reglas, mis cosas, mis manías, todo es mío,
porque yo la vivo, no tu. Tú no puedes señalarme, ni criticar sobre lo que yo
haga, no tienes derechos, y aun que lo hagas, a mí siempre me dará igual. A ti
que más te da lo que yo piense, como yo actué, tu preocúpate de lo tuyo, que
bastante será. Odio esa clase de persona, solo apóyame, ayúdame, pero no me
mandes. Odio que me manden. Déjame, soy libre, soy feliz, y estaré triste
cuando tenga que estarlo, no quiero penas, ni saludos por compromiso. Quiero
hacer mi vida, como yo quiera. Yo no te mando, no te obligo a nada, no te pongo
reglas, no te prohíbo, no corto tu expresión. Llámalo como quieras, que te sienta como una patada en el culo, soy así, no cambio, mejoro por quien lo merece.
martes, 18 de septiembre de 2012
-Tal vez, amor?
-Sí, todavía recuerdo lo que era esa sensación. Esa de ir
caminando sin tocar el suelo, me acuerdo que con ella, siempre iba en una nube.
No me hacia faltar pensar en los demás, para mí, ella era lo demás.
+ ¿Pero te estás escuchando, y tú dices que no la quieres?
-En realidad, nunca dije que dejase de quererla. Pero con el
tiempo todo pasa, todo, menos los recuerdos con ella. Eso…eso nunca pasara.
La amiga con la que estaba hablando, colgó el teléfono, el
no entendía porque ella había colgado, y pasados diez minutos, llamaron al
timbre de su casa.
(Ex novia)+ Nunca me olvide de ti, nunca deje de quererte, pensé
que era lo mejor para los dos, nunca podría despedirme de ti, te dije que seria
para siempre. Y no mentía.
domingo, 9 de septiembre de 2012
Una taza de te, por favor, para este desnatado corazón.
Yo. Así es como empiezo mirando el culo de mi vaso, en aquel
bar, estaba rodeada de gente, de muchos cuadros en las paredes, en un taburete
de madera, mirando al camarero que daba vueltas por todo el bar, agobiado, por
toda la gente que había, esbocé una sonrisa mientras le miraba, no podía aguantarme,
era demasiado estrés el suyo. Vi a una pareja sentadas en esas sillas que están
enfrente una de la otra y la mesa de por medio, con la mano izquierda extendida
y agarrándosela fuerte mientras hablaban, y ahí recordé. Porque estaba en ese
sitio, porque tenía un cubata de whisky con limón, y con más whisky que limón…me
vino a la mente cuando yo venía aquí con él, y nos sentábamos en esos asientos
unidos, y como me abrazaba y me contaba sus batallitas para hacerme reír. Le
doy un sorbo a mi vaso. No sé, no llego a entender que con lo bien que estábamos
todo haya caído…bueno, siempre he tenido la teoría de que el amor es pasajero y
que no dura para siempre. Pero era tan perfecto con él, que llegue a cambiar
esa teoría, y mirarme, aquí me encuentro tirada en un bar. Esperando que
alguien llegue y me bese sin darme explicaciones, que alguien me saque a
bailar, pero se que esa noche no será el caso. Vi de nuevo al camarero, que se sentó
a mi lado agobiado, y empezó a contarme, desahogándose, todo lo mal que lo
estaba pasando allí, y yo hice lo mismo. Siempre me han dicho que es más fácil contarle
las cosas a un desconocido, el no te juzga, y bueno eso hice…eso hicimos, y
acabamos en mi cama besándonos, borrachos, con tequila en la mesilla de noche.
El me ayudo, yo le ayude.
Nunca diré que no lo intenté.
Yo
puse todas las ganas, todo el sentimiento, toda la pasión, todos y cada uno de
los besos, todas las palabras y hechos. Y tú pusiste todo lo que tenias por
verme sonreír, todos los abrazos, todas las sorpresas…Y así es como los dos nos
hicimos uno. La magia profundizo con nosotros, todo lo hacíamos irresistible,
con ganas de mas, siempre teníamos la mala costumbre de no despedirnos, de no
tener horarios, de llamarnos a cualquier hora, de bromear, de enamorarnos.
Siempre tuvimos la mala costumbre de complementarnos, de besarnos por cualquier
cosa, de fotografiarnos, de hacer cualquier locura que se nos pasaba por la cabeza…Si,
siempre tuvimos esa mala costumbre, la de querernos.
sábado, 8 de septiembre de 2012
Septiembre.
En verdad
nunca me ha gustado el invierno, pero este año, ahora que ha finalizado mi
pedazo de verano, que ha sido muchísimo mejor que el del año pasado, me apetece
algo de frio, que llegue el invierno. Me apetece ponerme pantalones largos,
chaquetas de pluma, mirar a través de la ventana del instituto lo nublado que
esta, o como está lloviendo. Quiero llegar a casa y arroparme con una manta
mientras veo la televisión, que por las noches cuando me meta en la cama este
muy fría y a los pocos minutos me dé calorcito, las tardes en casa con los
amigos, el calor de los abrazos, el añorar el calor, que el aire me ponga rojos
los mofletes, las tormentas y la nieve, la comida caliente y quien sabe lo que
me queda ahora que empiezo un curso nuevo, gente nueva y experiencias nuevas,
la navidad, la niebla, las tardes en casa con los amigos, o en un portal, ver
los arboles torcerse por el frio, las series. El invierno!
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