A veces esperamos
demasiado de otras personas solo porque nosotros estaríamos dispuestos a hacer
mucho más por ellos.
martes, 24 de enero de 2012
sábado, 21 de enero de 2012
Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir.
Promesa: Es una buena palabra para demostrar la
capacidad que tienes de cumplir un propósito. Hay gente que dice que las
promesas están para romperlas pero yo soy de las que piensan que si prometes
algo es para que lo cumplas, desde la promesa más pequeña e insignificante a la
más grande e importante. Si haces una promesa, cúmplela. No la hagas y después
dejes ver lo débil que eres frente a lo que intentas cumplir, que por lo visto,
no se consigue. Para mí la promesa es aquella palabra, que siendo solo eso, una
palabra de otras tantas que se lleva el viento, la doy bastante importancia.¿
Por qué? Porque por ellas se ve de que
pasta esta hecho cada uno y porque hace que algunos sueños se hagan realidad.
jueves, 12 de enero de 2012
lunes, 9 de enero de 2012
Ódiame por ir con los ojos cerrados.
Vas
mirando el suelo, arena, piedras, césped y solo miras hacia abajo, estás viendo
que caminas, vas recto, sin mirar atrás !adiós problemas¡ Vas caminando sin
mirar al frente, sin saber lo que el futuro te depara, si el camino por el que
vas es el elegido o abra en él una enorme piedra que hará que retrocedas y
busques otro camino parecido. Tus pasos van dejando huella por donde pisan y
alguna que otra vez te tropiezas con alguna pequeña piedra, pero continúas
hacia delante, ves amigos, gente, conocidos, familiares, enemigos que o se van
quedando a lo largo del camino o te acompañan hasta largos trechos. Y eso es el
destino, un largo camino.
viernes, 6 de enero de 2012
Apoyados, en un banco de madera, en su respaldo, el sentado, tu de pie. Abrazados con la cabeza perfectamente ajustada a su cuello, con la nariz detrás de su oreja oliendo la colonia, esa colonia que a ti te gusta tanto oler, que podría ser lo único que olieses todo el día, sucesivamente. Silencio, a lo lejos una música suave, tranquila y de esas que se te quedan grabadas en la cabeza. Os miráis, pero no habláis, no tenéis nada de lo que hablar y tampoco os apetece. Le tocas la cara, lunar por lunar, y haces el recorrido desde su barbilla hasta el pelo, tocándole la nariz, los ojos, la boca, los dientes, notando si hay granitos o solo es piel suave. El te mira no dice nada, no le importa que le toques la cara, que le mimes de esa forma, tal vez piense algo, pero eso tu no lo vas a saber. Le abrazas y os quedáis un rato, le notas el corazón y la respiración al lado de tu oreja, no es agitada, tranquila, disfrutando del momento. Y en ese momento piensas que nada sería mejor que lo que está pasando, se para el tiempo, tu tiempo.
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