No me había dado cuenta de lo mucho que te querido
siempre, no me doy cuenta hasta que no llego a un extremo. Es como cuando
hechas a correr sin saber dónde vas pero esperando llegar a algún lado, algún
lado que te haga bien, que recompense todo ese esfuerzo. Eres como el tren que
tenía que haber cogido hace mucho tiempo y que nunca cogí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario